Narrado por William
Me desperté aquella mañana con una certeza que no había tenido desde que desperté en el hospital de Ginebra: tenía que proteger a mi familia. No era un pensamiento nuevo, pero sí uno que había ido madurando en los últimos días, a medida que los fragmentos de mi memoria volvían lentamente, como piezas de un rompecabezas que alguien había esparcido sobre una mesa y que yo intentaba encajar sin saber cuál era la imagen final. No recordaba todo. Quizá nunca lo haría. Pero record