119: El Refugio en lo Alto.
Las palabras de William todavía resonaban en mi cabeza cuando colgué el teléfono aquella noche. "Ya no hables así, suenas como Laura." Me había comparado con ella. Con la mujer que nos había amenazado, manipulado, intentado destruir. Con la mujer que había fingido su propia muerte para seguir haciéndonos daño. No sé qué me dolió más: que lo dijera o que, en el fondo, supiera que tenía razón. Estaba sonando como Laura. Amargada, resentida, consumida por la rabia y la inseguridad.
Pero, ¿acaso no