El teléfono sonó a las diez de la mañana, cuando yo estaba en la biblioteca intentando concentrarme en los correos del periódico. La pantalla mostraba un número que no reconocí, pero contesté por si acaso era importante. Del otro lado, una voz femenina, grave y profesional, se identificó como la directora del colegio de Lucy.
—Señora García, soy la directora Morrison. Necesito que venga al colegio lo antes posible. Hemos tenido un incidente con Luciana.
El mundo se detuvo. Sentí cómo la sangre