Capítulo 81
Nos encerramos en el estudio. Cerré la puerta con cuidado y me acerqué bar, mientras Ares aún incredulo daba pequeños saltos sintiendo de nuevo sus pies. Le serví su trago favorito, el único que siempre le sacaba una sonrisa. Esta vez, queríamos celebrar que todo había regresado a la normalidad.
Ares lo tomó con las manos temblorosas. Tenía los ojos llorosos, pero no por tristeza. Era emoción, estaba de pie, Podía caminar,
—No puedo creerlo… —murmuró con la voz rota—. Mía… yo… no tengo palabras.
Lo dejé desahogarse. Lloraba sin vergüenza, con ese nudo en la garganta que no le permitia hablar, estaba sorprendido de lo que habia logrado.
—Perdóname —dijo al fin—. Por mis gritos, por las amenazas… por la forma en que te traté, no era yo… era mi rabia, Me sentía un inútil. Sentía que te arruinaba la vida, y que me quedaría solo, que si me dejabas nadie me iba mirar.
Me acerqué, le quité el vaso de las manos y lo dejé sobre el escritorio. Tomé las suyas con cariño mientras li