Dando dos vueltas más con fuerza al grueso cinturón de mi cintura. Coloco filosos cuchillos en mis botas y esferas de congelación en mis bolsillos delanteros del cinturón. Agarré mi cabello con un lazo negro, cubrí mi cabeza con la capucha y salí de la casa. Todo afuera era ruidoso, cada persona corría de un lado al otro. Aunque ya no habían civiles en el lugar, todos estaban nerviosos.
Caminé hacia delante al escuchar mucha conmoción. Vi a mi destinado al frente de todo dando órdenes.
-¿qué es