Mundo ficciónIniciar sesiónRavenmoor ardía.
No como arde una ciudad humana.
No había únicamente fuego.
Había magia.
Roja.
Negra.
Dorada.
Las tres se mezclaban sobre los tejados como tormentas que hubieran olvidado permanecer en el cielo.
Desde la colina podía ver las torres del Consejo sobrenatural rodeadas por un círculo carmesí. Las calles principales estaban bloqueadas. Algunas barreras protectoras seguían







