Buena:
—Más que seguro… Mejor te lo voy a demostrar y verás como te va a encantar.
Dice acostandose encima de mí mientras se apoyá con ambas manos.
Nos miramos a los ojos por varios segundos qué me parecen eternos.
Lucían baja lentamente a mis labios y nos besamos apasionadamente sintiendo el calor de ambos cuerpos.
Me abrazo a su cuello y envuelvo mis piernas alrededor de su cintura sintiendo su dureza.
—No vayas muy rápido, tenemos mucho tiempo.
Me susurra mientras gruñe en mi oído.
—Lu