BUENA :
Una punzada en mi pecho hace que me detenga y todos lo que iban detrás de mí lo hacen.
—¿Qué pasa? ¿Estás bien?
Me pregunta Mariana acercándose a mí y coloco una de mis manos en mi pecho.
—Algo anda mal.
Susurro mirando hacía la luna y esta se está tornando roja.
—Carajo no puede ser.
Susurro y observo qué todos miran hacía el cielo y muestran una cara de preocupación.
—¿Cuánto tiempo falta por llegar?
Le pregunto a Oreb.
—Estamos cerca, en unos diez minutos estamos allá, sólo