Buena:
Me despierto al sentir una caricia en mi rostro y abro los ojos lentamente.
Lo primero que veo son los hermosos ojos grises de Lucían y sonrío como boba.
—¿Tienes mucho qué despertaste?
Le pregunto con la voz ronca aún con mucho sueño.
—No mucho, pero sigue durmiendo, te ves muy cansada.
Asiento y vuelvo a cerrar los ojos aferrándome a su caliente cuerpo.
….
Abro los ojos al sentir que estoy presionando con mi mano algo muy grande y duro.
—¿Te gusta? Juro que está vez me vas a qui