Me enteré que el señor Norton había ordenado a Vicky ir a la tintorería qué se encargaba de la limpieza de sus trajes.
Me sentía un poco mal, ya que por mi culpa, el señor Norton estaba de un humor insoportable e hizo que su secretaria abandonara sus deberes para encargarse de su traje.
Claro, el jefe le ordenó a Miss pechugas que me entregara sus tareas, ahora tenía doble trabajo y un montón de papeles por chequear.
—Terminé —solté un suspiro de alivio. Me había tocado releer el documento pa