Por más que trataba de sumergirme en mi trabajo, mis turbulentos pensamientos me acosaban, interrumpiendo cualquier intento de enfocarme.
El tiempo que habíamos pasado separados no había calmado el poder que él ejercía sobre mí; al contrario, lo había intensificado volviéndolo más fuerte, más invasivo.
Suspiré, resignada, y cerré la carpeta que había estado intentando revisar. Mis ojos se dirigieron a la ventana, pero no veía el paisaje, solo un vacío en el que la imagen de Norton parecía est