Nosotros obedecimos, Vicky fue la primera en salir y yo cerré la puerta, ella miró la hora en su reloj al sentarse, soltando un suspiro.
—Ya será hora de almorzar, si quieres puedes adelantarte —propuso sin mirarme.
—De acuerdo —la observe por un segundo, intentando comprender su actitud—. ¿Estás mejor de la cabeza? —inquirí, tomando mi bolso para buscar el frasco de píldoras.
—Así es —revisaba algunos papeles como distracción.
—Ten… —le extendí el frasco, con una sonrisa ladina en mis labio