—Ema, esto parece un evento muy importante a juzgar por la descripción de este billete y su lugar de celebración —le dijo Josephine a su sobrina mientras tenía los ojos pegados al billete en sus manos.
—Oh, lo sé —Ema se quejó mientras se tiraba de espaldas en la cama y se cubría la cara con una almohada.
—He mirado ese billete durante horas y no puedo entender por qué querría que estuviera allí —Ema expresó mientras se quitaba la almohada de la cara.
—Sí, no tiene sentido —Josephine admitió mi