La tarde termino con Sara y y su esposo recorriendo la isla, algo que hace mucho no hacían y que ella anhelaba mucho, también algo que extrañaba, ese lugar fue su casa por un buen tiempo y extrañaba lo que lograron conseguir allí.
Llegaron a la gran cascada que lugar tenía, Alan se quitó la ropa, y se lanzó al agua haciendo que Sarah sonriera al verlo actuar como un pequeño niño .
— ven el agua está deliciosa — le dijo Alan a Sarah, pero ella negó rápidamente.
— no, sé que me estás engaña