Raft observaba a su aliado con desespero y rabia, no podía creer que el imbécil hubiera dejado espáciale a su mujer, ella llevaba en su vientre, no la salida a sus problemas.
—¿Estás seguro de que buscaste bien?
—Si Raft lo hice y deja de tratarme como un imbécil porque voy a perder la paciencia que me queda
—Estoy intentando comprender cómo fue posible que tu mujer se hubiera escapado de tus manos, ¿Sabes lo que hará?, te dije que no debiste haberle hecho eso, pensé que la querías aunque sea