—Mm, creo que lo mejor es que nos vayamos, mañana tendrá ese informe a primera hora en su despacho —dijo caminado hasta la puerta donde él estaba y no le permitía el paso. —¿Podría por favor correrse? —dijo con la voz entrecortada.
—No, no lo haré y estoy harto de no hacer lo que quiero —Alan no soportaba ms el no volver a probar los labios de esa mujer con el pelo como el fuego. Después de probar su exquisito sabor, no había dejado de pensar en ella.
—¿A qué se refiere?
—Ah esto —indico t