La mañana había llegado y Sara no quería saber nada de Azar ni de Alan, por lo que decidió no ir a la empresa, su nuevo amigo Darían, comprendió y aceptó que ella se tomara su tiempo, por lo que junto con su padre, al que extrañaba, ya que no vivía con ella, decidieron buscar al mejor abogado de todo Inglaterra, el hombre era conocido porque nunca perdía un caso.
Sara suspiró cuando estaba frente a la puerta de aquel hombre, sus manos sudaban, y su cuerpo temblaba, si él no podía ayudarla, no