Una semana después.
Sara y su familia llevaba una semana en aquella hermosa isla, las cosas no estaban siendo tan fáciles como ellos quisieran, estar tan lejos de la civilización no era fácil para su padre y mejor amiga, y el adaptarse a ello les estaba costando, algo que Azar y ella lo tenían más fácil.
Sara observa a su padre en el gran mirador de la casa y con paso lento se acerca a él para ponerse a su lado.
—¿Estás bien? —pregunta ella con un nudo en la garganta, desde hace días lo ha n