RESISTIÉNDOSE AL AMOR. Capítulo 16: Hermanos
FINN LYNCH
Abrí los ojos con dificultad, parecía que mis párpados estaban pegados. Cuando volteé hacia la ventana, la luna me saludó, incluso podría decir que se sonrojó en cuanto descubrió al bello ángel dormitando a mi lado.
Beth se encontraba profundamente dormida, con sus cabellos dorados desperdigados por la almohada, con esa actitud inocente y pura que adquiría al dormir, siempre abrazada a mi almohada, esta vez con la espalda completamente descubierta y la sábana enredada en sus cadera