IDRIS LYNCH
Toda la gente de ahí se veía tan distinta a mí, me sentía ajena e incómoda. —¿Dónde está el afamado señor Grant? —preguntó Evan malhumorado, pero en cuanto le quité la copa de la mano, su rostro se volvió una mueca de indignación y sorpresa.
—Sinceramente… No creo que aparezca. Nunca lo hace —contestó Annie—. Quien siempre da la cara es su hija, Allegra. Nadie conoce al señor en persona, si convences a la hija, convences al padre.
—Eso significa que yo debo de ser quien se entrevis