LIAM BLAKE
Agotado, intentando recuperar energías, cerré mis ojos, pero sin poder dormir. Sabía que desearía a Idris una vez más antes de que el sueño llegara. Sentí como se removió en la cama, girando hacia mí, podía percibir su mirada clavada en mi rostro, así que abrí los ojos lo suficiente para poder verla, pero no tanto que pudiera darse cuenta de que estaba despierto.
Sus dedos se acercaron temerosos a mi rostro, como si sospechara que en cualquier momento le lanzaría una mordida. Se pos