NARRADORA
Patas veloces corrían por el bosque nevado.
En la gruesa capa de nieve quedaban las huellas de almohadillas felinas, mientras una enorme leona, joven y ágil, avanzaba hasta la meta.
En su boca llevaba una presa recién cazada.
De repente, se detuvo en un claro, alerta al peligro.
Bajo las ramas cargadas de nieve de los pinos un lobo blanco gigantesco la estaba emboscando, su hermoso pelaje se confundía con la blancura del paisaje y solo sus ojos rubíes lo delataban.
Ambos se