RAVEN
— Fuimos amigos de infancia, pero eso ya está en el pasado – me pongo rígida y aparto los ojos.
Se hace un silencio y mi corazón está latiendo desbocado.
Sé que me está mirando a la cara, evaluando mi respuesta.
“¡Por favor no me preguntes más!”, murmuro en mi interior suplicante, no quiero ni enfrentar sus ojos porque si se entera, sé que ahora mismo se armará el pandemónium en este castillo.
— Bien, si dices solo amigos, entonces solo amigos, pero no te juntes con él, me pongo celoso.