RAVEN
El hombre solo gemía del dolor, hecho una piltrafa en el suelo.
— ¡Como te vuelvas a acercar siquiera a un metro de mi mujer, no será una paliza solamente!, ¡te voy a destrozar desgraciado! ¡Esta hembra es MÍA! - ¡Bam! Palabras y patadas
— ¡Y como le digas algo a tu padre que pueda traer problemas entre las manadas, no me va a importar ir a incendiar tu casa y arrancarte la cabeza!
— ¡Hoy te salvas por ella, porque no quiero que me vea asesinándote a sangre fría, pero la vuelves a codici