NAIN
No sé a dónde se metió mi tío, pero me alegra no tenerlo cerca escuchando sus cantaletas de un matrimonio.
Han pasado tres días desde el ataque.
Las cabañas quemadas ya estaban siendo reconstruidas. El entrenamiento nocturno se ha vuelto rutina. Aunque no somos muchos, cada guerrero se entrena como si nuestra vida dependiera de ello... porque es así.
Por mi parte, no he dormido una noche completa desde entonces. Los informes, la seguridad reforzada, las rondas... y, sobre todo, la constan