Capítulo 155 —Quiero a Caín a salvo
Aurora sintió como si el engranaje del mundo se detuviera en seco. El peso de la culpa y el arrepentimiento la estaban aplastando, una carga física que le impedía incluso ver con normalidad. Abrió la boca para articular una defensa, una explicación, pero las palabras se negaron a cruzar el umbral de sus labios. No había necesidad de negarlo; Dilan ya habitaba la verdad, y ver esa certeza en sus ojos hacía que el dolor fuera infinitamente más agudo.
—Lo siento