>>> Reina Luna Ayseli:
La lluvia caía sobre mí con fuerza. Cada gota golpeaba mi pelaje, mi rostro, y mezclaba mi aliento con el vapor que surgía de mi hocico.
Corría a través del bosque, cada zancada era como un golpe de fuerza pura. Las ramas crujían a mi paso, los charcos salpicaban, los relámpagos iluminaban mi camino por breves instantes, y los truenos retumbaban lejanos, profundos, ensordecedores.
Mi corazón latía desbocado. Syla rugía impaciente, hambrienta de cazar, de enfrentar, d