Capítulo 10
La respiración de ambos se entremezclaba en el aire cargado de deseo. Matthew deslizó la yema de sus dedos por la mejilla de Amelia, ella nerviosa cerró los ojos.
Su piel temblaba bajo la caricia.
Amelia tomó su mano y le dió un beso en la palma, Sus ojos, se empezaron a llenar de pasión.
—¿Estás segura? No voy a detenerme.
Matthew necesitaba la seguridad del consentimiento a un evento que les cambiaría la vida.
No hubo palabras. Amelia le dió un suave beso en los labios, sintiendo