Capítulo 9
Matthew sentía el fuego de la ira arder en su pecho mientras encaraba a su hermano. Sus ojos oscuros reflejaban el desprecio que le tenía.
—¿Estás loco? Por supuesto que no —gruñó, su voz resonando con la autoridad de un Alfa que no toleraría semejante insubordinación.
Phillippe, lejos de amedrentarse, esbozó una sonrisa burlona y se inclinó en una venia teatral.
—Te dejaré tiempo para pensarlo en tu aislamiento —dijo con una calma venenosa—. Pero tenlo claro, mis palabras son advert