Capítulo 40
Los ojos acusadores de Larios se pasaron en un Mike asustadizo y lleno de miedo, el beta abrió los ojos
—Mi señor, déjeme explicar
—¡¿Es verdad?! —Larios aún incrédulo le hace la pregunta mientras lo mira con los ojos llenos de rabia.
Mike que sabe de su error, suspira y admite que el contacto al lobo.
—Vete de mi manada Vicente, no dejaré que debilites mi manada con tu cizaña.
El lobo gruñe
—Me voy con mi destinada, no me iré con las manos vacías, Amelia se irá conmigo.
—¡Ella no