Capítulo 41
Las amenazas de Aurelio pesaban con la fuerza de su palabra. Aquella mañana, el consejo de ancianos se había reunido temprano para discutir la situación.
Estaban hartos de los escándalos, de la irresponsabilidad de su Alfa y de su evidente falta de compromiso con la manada. Estaban dispuestos a reemplazarlo por Phillipe si se negaba a cumplir con su deber como líder.
—Ustedes no pueden hacer eso. ¡Phillipe acabará con la manada! A él nunca le importó Redmoon —exclamó Amelia, alzando