El sueño no llegó esa noche. Cada vez que cerraba los ojos, veía el memorando del Consorcio. Las palabras "fuerza letal" grabadas en mi retina como marcas de fuego. Coordenadas exactas. Prioridad máxima. Nos habían encontrado.
Cuando el amanecer grisáceo se filtró por las rendijas de la cabaña, ya llevaba horas despierta, repasando mentalmente cada detalle del plan que habíamos trazado la noche anterior. Entrar en la Instalación Aurora. Fingir ser alguien que no era. Liberar a Elena y a los dem