LUCIEN VON MUNTEAN.
─── ∙ ~εïз~ ∙ ───
El cielo de noviembre pesa sobre el bosque como una bóveda de plomo. No hay sol, solo un resplandor pálido que se filtra a duras penas entre las nubes grises, muriendo sin drama antes de las cinco de la tarde. La niebla se arrastra entre los troncos, húmeda y fría. Para cualquier humano, este lugar sería inhóspito a esta hora. Para mí, es el único silencio que consigo.
Solo quería caminar algunos minutos sin los consejos de Mihai, sin fantasmas del