LUCIEN VON MUNTEAN.
─── ∙ ~εïз~ ∙ ───
Mantener la concentración es imposible. El pincel pesa demasiado en mi mano. Quiero estar a su lado, pero Mihai tiene razón: nuestro primer encuentro no fue de lo mejor. Dejo la pintura a un lado. No lograré nada decente hoy.
Salgo al jardín. Me dirijo al pequeño bosque, propiedad de la mansión de mi familia por muchas generaciones. El aire de noviembre es húmedo y frío, me golpea la cara sin afectarme. Luego de un par de minutos caminando, llego a un