Mundo de ficçãoIniciar sessãoTodavía no recobrábamos el ritmo normal de nuestras respiraciones y yo mantenía los ojos cerrados, pero sentí su ausencia cuando se levantó de la cama, me dieron muchas ganas de llorar, porque pensé que eso había sido todo, cedí, me entregué y una vez satisfecho, se va, como siempre, como cuando me besa, el escozor de mis ojos me avisó que las lágrimas pugnaban por derramarse.
De pronto, algo rozó mi vi







