POV ADRIÁN
Cinco años después.
La sala de juntas huele a café caro y ambición contenida. Doce personas rodean la mesa de caoba, todos mirándome como si cada palabra que salga de mi boca fuera un mandamiento corporativo. Mattias presenta cifras del último trimestre con gráficos que suben y bajan en la pantalla como promesas de éxito continuo. Victoria toma notas con esa precisión que la caracteriza, su pluma moviéndose en líneas perfectas sobre papel que probablemente cuesta más que el salario s