Mundo ficciónIniciar sesiónTodos se fueron a acostar en la mansión de los Estebans, menos dos personas, ella se levantó sigilosamente y caminó hasta el balcón, el hombre le lanzó un beso y le hizo señas de que subiría por la columna. La mujer lo observaba trepar sin poder contener sus nervios, sintiendo que su corazón palpitaba con mayor fuerza, creía que en cualquier momento podía salírsele por la boca.
—No era más f&aacut






