Mundo ficciónIniciar sesiónMiguel fue golpeado, recibía golpe tras golpes, si hubiesen sido dos hasta tres quizás habría podido defenderse, mas en esa desventaja numérica de más de seis hombres contra él, no podía hacer nada y su desespero fue mayor al ver al desgraciado de Oswaldo atrapando a su hermana.
—¡Suéltala m4ldito! ¡No la toques! Anaís, hermana, mi princesa, ¡Resiste! No te dejes tocar con ese animó —pronu






