Mundo ficciónIniciar sesiónMarcos brincó apartándose del lugar donde impactaron los disparos, eso le mostró que definitivamente su esposa estaba loca de atar y era literalmente de armas tomar, pensó, sin embargo, que no iba a demostrarle ningún miedo, porque si lo hacía ella terminaría montándole el pie en la cabeza; aunque por otra parte, también tenía claro que si la dejaba ir sin hablar lo sucedido, ese problema terminaría intensificándose, con grandes consecuencias y no estaba dispuesto a perder su felicidad.
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