Al día siguiente, la mansión Ferreti se encontraba en absoluto silencio, cada quien se encontraba en sus habitaciones, Alexander aunque no había podido dormir en toda la noche, decidió irse a su mansión y esperar a que Isobel se calmara un poco para poder hablar
Adriano y su padre Lizandro, se encontraban desayunando en la enorme mansión que recién habían comprado, apenas terminaran irían a visitar a Violet, le habían comprado un lindo obsequio, apenas podían esperar para dárselo
Un golpecito e