Alexander no había podido estar un momento tranquilo, sin Isobel cerca nada era igual, todavía se preguntaba por qué se había ido sin hablar con él, era el padre del bebé, tenía derecho a estar cerca del niño
— ¡La encontré! por fin pude dar con ella, mirenla, aquí está el vídeo del aeropuerto, lleva solo una maleta y gafas grandes — el mafioso sacó su celular para llamarle al piloto, se iría en su avión privado con destino a México, de inmediato
— ¡Ve por ella hermano, no puedes fallar!— el ge