Capítulo 70. Ella ya era mía.
Dominic
Estaba ansioso por terminar las conversaciones con toda esa gente e irme a reunir con Trina. Los minutos me parecieron eternos, hasta que por fin pude dejar a todos atrás y dirigirme a buscar a la mujer que me había robado la paz.
Mi cuerpo aún ardía con la adrenalina cuando llegué a su puerta. Los guardias se apartaron de inmediato cuando me vieron.
—¡Retírense! —ordené.
Empujé la puerta con un movimiento seco.
Trina estaba junto a la ventana, descalza, con una camisa cubriéndole el c