Capítulo 68. No pacten con mi enemigo.
Dominic
El humo de los puros flotaba en el aire, impregnando el salón con el hedor de poder, traición y violencia contenida. Las sombras de los candelabros alargaban los rostros de los hombres sentados alrededor de la mesa, haciendo que sus expresiones fueran aún más frías, más letales.
Y en el centro de todo, yo.
Seamus se recostó en su silla, con su copa de whisky en la mano, como si estuviera disfrutando de un maldito espectáculo.
—Así que, pakhan, ¿quieres mi apoyo? —dijo con sorna, i