Capítulo 25. Infierno en la Tierra.
Trina.
—Sí —dijo Dominic con voz baja, cargada de veneno—. Soy Dominic King.
El nombre resonó en mis oídos como un disparo en una catedral vacía. Dominic King. Las sílabas me perforaron las costillas, sacudiendo memorias enterradas bajo capas de tiempo. Lo observé de nuevo, buscando en sus facciones de depredador al adolescente que me salvó.
El aire abandonó mis pulmones de golpe. Sentí mi mudo resquebrajarse.
Los recuerdos estallaron en mi mente como una película sin control: el niño de ojos a