Cap. 9. No es coincidencia.
Sentía que mi corazón iba a explotar. Lo último que esperaba era encontrarme con Aris, y mucho menos en la misma empresa donde trabajaba Leonardo. ¿Cómo pudo suceder algo tan improbable?
Cuando vi cómo su mirada se detuvo en Gianna y luego en Gael, fue como si el aire se esfumara de mis pulmones. Sentí que moriría en ese instante. No puedo permitir que descubra que son sus hijos. No puedo perderlos.
Ahora, la duda me carcomía. No sabía si él había reconocido quién era yo.
«Lo dudo», me dije a m