Cap. 57. Marina y su desesperación.
Narrador omnisciente.
Marina estaba encantada. Su sonrisa brillaba más que las ostentosas arañas de cristal que colgaban del techo del salón de lujo que había alquilado con la excusa de su gran anuncio.
Los invitados llegaban sin cesar, todos eran figuras influyentes, personalidades de la alta sociedad que no habían recibido una invitación formal, pero que no podían resistirse a la curiosidad de un evento tan repentino.
Marina los recibía como si fueran piezas clave en su gran tablero de ajed