Mi Dios, jamás pensé que esto sucedería de esta nefasta manera, ver a la señora Alessa con sus ojos de asombro por escuchar lo que mi papá soltó con tanta alegría mientras abrazaba al señor Alexander, en cambio, Él estaba estático allí parado sin saber como reaccionar, su esposa se paró frente a los dos e indagó muy nerviosa por semejante impresión
—Por favor, contéstame Alexander, ¿por qué Danko dijo eso?
Alessandro se levantó del sofá para acercarse a su madre y pedir
—Mamá, por favor, cálmat