El señor Alexander se estaba besando con mi papá, la sorpresa me embargó, pero conociendo a mi papá casi no fue tan raro, además de lo que ya los había escuchado lo que hacían en la habitación de mi papá, en cambio, de parte del padre de Alessandro sí, ambos nos miramos sin poder creerlo, cuando de repente la puerta se abrió y solo vi que mi novio salió del auto con su mirada enojada hacia el auto que estaba estacionado, yo también salí para seguirlo
Lo llamé bajito para pedirle que no gritara
—