En la moto íbamos como alma que lleva el diablo, sentía la presión de sus brazos a mi alrededor, paramos en una calle esperando el cambio de luz y pregunté.
—Robert, dime la dirección de tus padres, vamos de una vez, quiero sacarme la espinita jajaja
—Oh, vaya esta bien, vamos —me dio la dirección y que casualidad estábamos a 5 cuadras cerca, aceleré la moto y grite feliz
—Guauuu jajajaja, vamos a conocer a mis suegros, Yupiiii — Me sentía una diosa, amada por el hombre que me gusta, cuando me s