CAPITULO 167
NARRA ALESSA

Ver sus expresiones de haber sido agarrados en situación embarazosa, ambos estaban sonrojados y con la boca abierta, entonces Serena se animó a hablar

—Alessa, yo... ehm, yo, Dios mío

Intervine para decir

—Serena, estoy segura de que esto (hice una pausa) esto es culpa de Danko

El ginecólogo estaba en silencio, a lo que seguí diciendo

—He sido testigo de la forma en que te trata, mira ahora mismo, te dejo ahí sola, sin siquiera regresar su mirada o acercarse a ti para pedirte
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP